Originalmente decidí estudiar una carrera por el hecho que me gusta estudiar y cada pregunta que se me presenta formularme un reto para solucionarla, lo que me dio origen a ser un Ingeniero en el área de control y automatización en el IPN. Posteriormente al estar con mis compañeros de grupo descubrí en mí, la facilidad que se me daba al explicarles temas de la carrera, lo que me hizo recapacitar en la profesión que estudie y la profesión que quería desempeñar como profesionista dando como resultado la vocación por la enseñanza.
Al estar ya dentro del ramo educativo he reflexionado sobre la responsabilidad que adquirí como docente, al hacer o dejar de hacer una actividad o acción esta se toma como ejemplo por la comunidad siendo este un tabú que debe de desaparecer, porque el docente también es persona social y emocional.
Al estar en el nivel medio superior me hace adquirir un compromiso mucho mayor, al estar trabajando con personas nadie se puede dar el lujo de decir “que si me equivoco se corrige y ya” es una actitud social con lo jóvenes porque el acierto que uno tenga, se verá reflejado en los logros de cada estudiante a su egreso, en consecuencia un error del docente es un mal camino en los estudiantes.
Tras tres generaciones de egresados, se me ha llenado de gusto el alma al descubrir que los jóvenes regresan a visitarnos y expresan que como maestro observan en mi un guía que siempre quiso darles las herramientas necesaria para que afrontaran sus retos en la universidad o trabajo, que confían para que pueda orientarlos en estos retos que adquirieron. En contraste, una frustración personal es que no he podido encontrar la forma de hacerlos recapacitar cuando son estudiantes de nuestro plantel para que no desperdicien la oportunidad de aprovechar su tiempo como alumnos y por consecuencia se vayan con sus conocimientos limitados a los que se podrían ir.
Al estar ya dentro del ramo educativo he reflexionado sobre la responsabilidad que adquirí como docente, al hacer o dejar de hacer una actividad o acción esta se toma como ejemplo por la comunidad siendo este un tabú que debe de desaparecer, porque el docente también es persona social y emocional.
Al estar en el nivel medio superior me hace adquirir un compromiso mucho mayor, al estar trabajando con personas nadie se puede dar el lujo de decir “que si me equivoco se corrige y ya” es una actitud social con lo jóvenes porque el acierto que uno tenga, se verá reflejado en los logros de cada estudiante a su egreso, en consecuencia un error del docente es un mal camino en los estudiantes.
Tras tres generaciones de egresados, se me ha llenado de gusto el alma al descubrir que los jóvenes regresan a visitarnos y expresan que como maestro observan en mi un guía que siempre quiso darles las herramientas necesaria para que afrontaran sus retos en la universidad o trabajo, que confían para que pueda orientarlos en estos retos que adquirieron. En contraste, una frustración personal es que no he podido encontrar la forma de hacerlos recapacitar cuando son estudiantes de nuestro plantel para que no desperdicien la oportunidad de aprovechar su tiempo como alumnos y por consecuencia se vayan con sus conocimientos limitados a los que se podrían ir.
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